UN LENTO VENIR VINIENDO

Un lento venir viniendo. Capítulo II, con curaduría de Mariano Mayer, se expone en el Instituo Tomie Ohtake hasta el 19 de noviembre de 2023.

Un lento venir viniendo exhibe por primera vez en Brasil una selección de obras de arte contemporáneo argentino pertenecientes a la Colección Oxenford. Las tres exposiciones que componen Un lento venir viniendo fueron concebidas como capítulos independientes (I, II, III) de una misma novela. El proyecto, cuyo título corresponde a un verso del escritor argentino Macedonio Fernández, no intenta representar de manera integral y excluyente a la totalidad de la producción local sino explorar a través de diversas perspectivas, y de la elaboración de imágenes parciales, zonas significativas para el arte contemporáneo argentino.

Cada uno de los tres capítulos de Un lento venir viniendo reúne obras diferentes y visita un episodio cultural emblemático para la vida artística de las ciudades brasileñas donde se desarrollan las exposiciones. Acontecimientos que no tienen una vinculación histórica con las piezas que se exhiben pero cuya riqueza estética ofrece, a nivel curatorial, un punto de vista alternativo, desde donde construir nuevos modos de relacionarnos con algunas de las piezas que conforman la Colección Oxenford. En el caso de São Paulo, recurrimos al lenguaje artístico que desarrolló Hudinilson Jr. a partir del empleo de las fotocopiadoras y la noción que ha funcionado como desencadenante para esta muestra es la de «copia».

Un lento venir viniendo. Capítulo II no es una exhibición que pretenda ilustrar lo que para el arte es la copia sino, al contrario, una plataforma para que el arte contemporáneo argentino, a través de las obras seleccionadas, nos impulse a pensar qué es la copia, qué es el arte, cuáles son sus puntos de contacto, sus posibilidades y sus imposibilidades.

En este conjunto de obras realizadas por 48 artistas la copia resplandece como un enigma. A través de diferentes épocas, técnicas y estilos esta exposición invita a imaginar no sólo lo que el arte es capaz de hacer con la copia sino también cómo la copia condiciona, afecta y estimula, al arte. La copia, de este modo, se transforma en la ocasión para que el arte nos interrogue acerca de la identidad y la diferencia, lo uno y lo múltiple, lo original y lo reproducido, la representación y lo representado.

Participan de esta muestra Joserina Alen, Sergio Avello & Daniel Joglar, Batato Barea, Diego Bianchi, Erica Bohm, Juan José Cambre, Ricardo Carreira, Paula Castro, Jimena Croceri, Beto de Volder, Claudia del Río, Mirtha Dermisache, Lucas di Pascuale, Afredo Dufour, Gabriela Forcadell, Alberto Goldestein, Hoco Huoc, Guillermo Kuitca, Fernanda Laguna, David Lamelas, EStefanía Landesmann, Martín Legón, Lux Lindner, Lucrecia Lionti, Mariana López, Fabián Marcaccio, Nicolás Martella & Manuel Fernández, Miguel Mitlag, Alejandro Montaldo, Ariel Mora, Eduardo Navarro, Andrea Ostera, Máximo Pedrazza, Marcelo Pombo, Ramiro Quesada Pons, Dudu Quintanilha, Marisa Rubio, Mariela Scafati, Rosana Schoijett, Alan Martín segal, Marcela Sinclair, Pablo Suárez, Cecila Szalkowics & Gastón Pésico, Florencia Vecino, Santiago Villanueva

En una cartela, cercana a las obras que se ven en la foto, se puede leer:

ANDREA OSTERA (Salto Grande, 1967) Sin título, 2015
Sin título (R.B.N), 2023
Fotografía

Con tres décadas de producción, el trabajo de la santafesina Andrea Ostera destaca por su prolífica y versátil capacidad para desplazarse, con talento y fluidez, entre el trabajo “con” y el trabajo “sobre” la fotografía; es decir, en- tre la producción de imágenes que elaboran el tránsito intermedial y la ex- perimentación material con los químicos, papeles y demás condiciones de producción fotográfica. Las dos obras que aquí presentamos corresponden a este último grupo. En Sin título, 2015, Ostera trabaja plásticamente como una pintora abstracta lo hace sobre un bastidor, cuando ofrece una mancha a la contemplación del público. En este caso, las formas son el resultado de la acción autónoma de los elementos que construyen las imágenes fotográ- ficas, papel, químicos fotosensibles y luz, que la artista libera para que mani- fiesten su expresividad desnuda. En Sin título (R.B.N), en cambio, aparece una dimensión escultórica y la apelación a un vocabulario formal y geomé- trico. Dentro de este cilindro de rayas blancas y negras, se esconde enrolla- da, vuelta sobre sí misma, la impresión de un papel fotográfico que la propia acción del ambiente está curvando