Declaración de artista

Un puñado de intereses recorre con insistencia mi obra: las alusiones a los mitos fundacionales de la fotografía, la exploración de su materialidad y sus límites, la observación del texto como imagen, las existencias del mundo vegetal —auténtica máquina fotosensible—, la tensión entre fotografía y abstracción geométrica, la deriva de las imágenes hacia las pantallas. Estos núcleos conceptuales no aparecen aislados: se entrelazan con una serie de procedimientos que los activan y los ponen en relación/ diálogo

Trabajo con fotografía sin cámara, experimento en el laboratorio, hago quimigramas. Recupero y manipulo materiales fotográficos antiguos —tintas de retoque, óleos, soportes en desuso—. Propicio encuentros entre tecnologías de distintas épocas: entre lo analógico y lo digital, entre el papel y las pantallas. También saco fotos con mi celular, como cualquier hija de vecino, y las subo a una cuenta en Instagram.

Entre intereses y procedimientos se teje una constelación inestable, hecha de conexiones, desvíos y resonancias.

A veces, me gusta liberar a la fotografía de su obligación de representar, dejar que hable desde su propia materia, la luz, el soporte y el accidente. Mi práctica ensaya otras formas de pensar la fotografía, más atenta a lo que ella puede ser cuando no se le exige ser espejo del mundo.